[Roleo de Obtención] Un día diferente

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[Roleo de Obtención] Un día diferente

Mensaje por Habbo Wars el Mar Nov 03, 2015 11:49 pm

Autor: LucasFurrer

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Dxun.

Como siempre, había un agradable clima en el lugar. La armonía abundaba en cada rincón del planeta y los conflictos no existían. En un pequeño valle, un lugar donde las montañas alejarían el peligro de un campamento ideado de manera rápida e improvisada, pero dicho campamento no estaría solo... no... si no que se encontraría un conocido sujeto de la galaxias; Velsork. Alguien quien quizás logró servir a muchos pero siendo leal a pocos.

Sus tierras eran aquellas, él había pasado gran parte de su vida en las junglas de ese planeta y sin olvidar que fueron esas mismas junglas las que entrenaron al mandaloriano. Él en esos momentos no estaba haciendo nada más que acomodar sus propias pertenencias y limpiar su arma... una vieja compañera que lo había acompañado durante sus largos viajes en la galaxia e incluso, en los peores momentos. Él había decidido quedarse unos días en Dxun para poder re-ordenar todo lo que tenía en mente. Los problemas, sus asuntos, sus planes, su futuro. Siempre se debía estar unos pasos delante de la vida. Comenzaría a apresurar todo en ese momento, ya guardando su equipo y haber acomodado su armadura nuevamente, dejaría el campamento improvisado y comenzaría su camino. El campamento no era de mayor valor, solo eran artículos que se encontraban en cualquier zona de la jungla y más aún si en dicho lugar abundaban los nómadas quienes abandonaban ellos mismos ciertos materiales de ayuda. Había quedado allí, otro campamento abandonado con la bandera mandaloriana en alto y flameando.

Velsork conocía el lugar como la palma de su mano, para él nunca sería problema perderse, porque al final siempre encontraría algún camino para devolverse a su nave... oh su nave, la habría dejado escondida lejos de su campamento para no ser tan obvio ante su localización, esta misma la dejó camuflada entre ramas y malezas. Sus pasos eran firmes pero al mismo tiempo silenciosos, así mismo daba a conocer como se manejaba en el tema del sigilo. Ya llevaba un buen rato caminando entre los árboles de la jungla de Dxun cuando comenzaría a escucharse unos murmullos, se detuvo de inmediato para poder corroborar lo que había escuchado... y así fue. Había más gente y no parecían que fueran de los suyos, porque ellos mismos nunca se dejarían estar en un lugar como aquel. Se acomodó su casco y sonrió bajo este de manera interesada.

Efectivamente, logró movilizarse de manera correcta hacia donde estaría el grupo de personas. Apoyó su espalda contra un árbol y tomaría su arma mientras se disponía de escuchar a los sujetos que pareciese que alardeaban de lo que habían logrado.

¡Ja! ¡Claro! La República jamás sabrá de esto y el Imperio nos pagará lo justo por esta mercancía. Estamos dejando sin mucho a sus nuevos amigos, deberíamos de aprovechar este momento para comunicar que los armamentos han sido robados y no tendrán mercancía por un largo tiempo. Quizás nos recompensen con algo, ¡jajaja!

La sonrisa de Velsork se borró de golpe y su mano se apretó a su arma. Sus hombros se habrían encogido ante la molestia y casi pareció que había olvidado respirar.

Debemos tener cuidado. Dxun es un planeta enemigo a nosotros, solo estamos aquí de paso.

Velsork nuevamente sonrió. Acomodó su brazo de tal manera que en su armadura se reflejarían las siluetas del grupo. Uno... dos... tres... cuatro... Solo cuatro imbéciles. Comentó en sus pensamientos. Nuevamente ocultó si silueta tras el árbol y cerró sus ojos ordenando nuevamente sus pensamientos y todo lo que había escuchado: República, imperio, mercancía, armamento robado... Armamento nuevo. Como bien dice el dicho: ladrón que roba a ladrón, tiene mil años de perdón. Solo quedaba actuar.

Ya el grupo dándole la espalda al Mandaloriano oculto, él rápidamente acudiría a un compartimiento en su armadura y tomaría dos granadas, las cuales rápidamente les sacaría el seguro y lanzaría con fuerzas delante del grupo y estos se detendrían cubriéndose ante la explosión instantánea. Uno de ellos rodaría hacia un lado y saltaría hacia todo el humo y tierra levantada luego de haber lanzado Velsork sus granadas, los otros tres no tendría muchas opciones. Impactados ante lo ocurrido se quedaron en el suelo tratando de volver a tomar el equilibrio ante el ruido ocasionado por la granada. Velsork rápidamente rodó por el suelo y alzando su arma y lanzó unos rápidos disparos a los tres caídos, directo a la cabeza. Que fácil. pensó con una maliciosa sonrisa. Pero algo no iba bien, él había contado cuatro y solo habían tres. Sus ojos inspeccionaron el lugar pero no encontró al cuarto gusano.

Una fuerte explosión se escucharía a espaldas de Velsork y saldría volando por los aires. No tardaría en volver a recomponerse rodando por el suelo y miraría nuevamente la zona impactada y seguidamente miraría hacia el lado que estaría siendo cubierto por la ola de tierra y humo; ahí estaría la caravana con los armamentos y encima de ella... el cuarto gusano.

Velsork maldijo entre dientes y comenzaría a movilizarse rápidamente de lado a lado, el contrabandista sin lograr pillar la silueta del mandaloriano comenzaría a disparar a locura mental sobre cualquier sombra que encontrara en su camino.  Velsork inteligentemente se posicionaría al lado de la caravana y sacaría de su compartimiento unas pequeñas bombas que acomodaría rápidamente en la entrada de la caravana. Armamento gratis... Dio un gran salto impulsado de su jetpack y caería atrás del contrabandista, este mismo sw giraría rápidamente y comenzaría a disparar sin control. Velsork se giraría hacia un lado y luego al suelo para pronto posar el arma en el pecho del hombre. Se escuchó una risa molesta del mandaloriano y luego empujaría al sujeto directo a las puertas de la caravana donde caería boca abajo, pero antes de tocar, las bombas detonarían de manera rápida y el mandaloriano se levantaría con una mirada llena de orgullo y el sol marcando su sombra en alto.

La caravana había caído y estaba completamente destrozada, él saltó del techo hacia abajo y trató de entrar a los interiores del vehículo pero este parecía más dañado que otra cosa. Mil y un demonios, ¿como he dañado todo...? acomodando su arma a espaldas comenzaría a buscar entre las estructuras caídas y fundidas ante el calor ocacionado por la explosión de las bombas... No se dio por vencido tan fácilmente. Empujó una gran estructura de metal y en esta harbía una caja casi intacta, una que otra abolladura... sus ojos se iluminaron por completo con la esperanza de que no hubiera nada dañado en su interior. La abrió con cuidado y dentro de esta solo habría un arma; una vibroespada. Él sonrió. Le caía perfecto un arma nueva y que le daría buen uso, la tomó y rápidamente salió de la caravana, para luego comenzar a alejarse del lugar a gran velocidad; había causado gran estruendo y aquello era el llamado de quiene estaban cubriendo las espaldas de los contrabandistas; El Imperio.
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Obtengo:
+Vibroespada.

Habbo Wars

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